Volvimos de Morillo. Sanos y salvos y ahora estamos disfrutando todos de unas merecidas Navidades. Aunque, bueno, siempre tiene que haber alguien al pie del cañón, también es cierto que se trabaja muy tranquilo cuando todo el resto del mundo está de vacaciones. Es como un pomodoro continuo.

El Ranatón fue una gran experiencia. El sitio resultó muy apropiado (estábamos solos y aislados), la relación calidad precio fue lo más ajustado que pudimos encontrar y la conexión WiFi, el gran miedo que teníamos, funcionó más que aceptablemente para 9 personas que estábamos continuamente conectados.

El acabar el tercer día hicimos una especie de Stand-up retrospectivo. Sirvió para que cada uno presentara los avances conseguidos; notorios fueron los del equipo “Portal” que nos presentaron toda una serie de páginas web con unas gráficas más que jugosas, menos obvios pero tan o más importantes fueron los conseguidos por el equipo “Inframundo” (de infraestructura) que se dedicó a la no muy agradecida tarea de optimizar nuestra querida TiendaTek. Enhorabuena a los dos equipos.

Las conclusiones del Ranatón fueron las siguientes:

  • A todo el mundo le gustó, sobre todo porque rompe la rutina y es una buena manera de hacer equipo y de que todos nos conozcamos un poco más.
  • Es muy muy útil hacer una sesión intensiva en la que PO y programador tengan conexión directa y puedan trabajar juntos codo con codo. Esta vez sólo teníamos a David, pero ójala en nuestro siguiente Ranatón podamos traer también a Yael, Mark y Kristel. Puede parecer una obviedad pero es que nosotros tenemos a POs y programadores separados por miles de kilómetros en nuestro día a día.
  • Aunque durante un Ranatón se puede llevar a cabo cualquier tipo de tarea es mucho mejor aprovechar para implementar US que necesiten de mucho feed-back por parte del PO y de los compañeros. También es mejor no hacer US que sean supercomplicadas, son preferibles las tareas cortas y también aquellas que tengan un reflejo rápido y grande en el producto. Anima mucho ver que se avanza rápido y que los avances son muy visibles. Esto lo conseguimos con el equipo Portal, con el equipo Inframundo fue más complicado (el pobre Pablo se pegó tres días optimizando listas), lo haremos mejor la próxima vez.

  • Es muy útil tener una pizarra donde apuntar las US y tareas y poder registrar los avances. Nosotros además utilizábamos un timbre (de estos hotel) para dar cuenta de los US terminadas y de los cerditos que iban cayendo.
  • No fue el típico kick-off para hacer team-building ya que fuimos a Morillo a currar y no hubo las típicas excursiones o actividades lúdicas oficiales. Tres días fue la duración adecuada, acabamos todo bastante cansados.
  • Sí que hubo actividades lúdicas oficiosas como hacer alguna pausa para ir a arreglar el mundo al salón de al lado (el hotel entero estaba a nuestra disposición ya que estábamos solos), echar una o dos cervezas mientras se programa (nada de drunk-programming) o jugar un partido de tenis a dobles en la Wii.

  • La comida fue muy buena pero demasiado abundante, costaba un poco reenganchar después de un típica comida montañesa o de las deliciosas pizzas que tomamos las dos noches en Aínsa. Restaurante con loro incluido, por cierto… muy apropiado para el señor Stallman.
  • Trasnochar trabajando es un arma de doble filo. Por un lado es divertido y todo un reto estar programando hasta las 3:30 de la mañana. Cuando a partir de cierta hora el ambiente se relaja y se pone música de fondo para todos o se comparten unas cervezas uno tiene la impresión de estar una start-up al más puro estilo americano (los que hayan visto “La red social” que no se lleven a engaño, lo nuestro fue mucho más tranquilo… ni sexo, ni drogas). Por otro lado el oficio de programador tiene mucho de artesano y cirujano y, por lo tanto, la falta de sueño no es buena compañera y los grandes alardes se pagan de un día para otro… aquí como en muchas otras facetas de la vida lo importante es la regularidad y la constancia.
  • Concentrar a todos los “roncadores” en la misma habitación hizo que el resto del equipo descansara a pierna suelta… pero condenó al insomnio a buena parte de los primeros en la “habitación del pánico“.

Y esto es todo. Felices Navidades a todo el mundo.