El último viernes día 6 estaba marcado en el calendario de nuestra oficina como Janitor’s Day. ¿En qué consiste este día? El día del Janitor, bedel en español, es un día de trabajo que se dedica a limpiar, pulir y dar esplendor a todo la suciedad, desorden o incidencia en nuestro software (aunque claro, también podría haberse llamado el Día del Apaleamiento).

De esta forma, durante un día el equipo se dedica en exclusiva a realizar mejoras y modificaciones en el código que de otra manera se hubieran postergado y abandonado en el olvido.

El janitor de Scrubs, hombre 10

Para organizar el evento, creamos una hoja de cálculo con una amalgama de tareas que realizar. La idea era que voluntariamente, cada uno tomáramos una de esas tareas y nos encargáramos de solucionarla. Las tareas podían ser tan variopintas como arreglar una tanda de tests, refactorizar una clase o traducir al inglés las cadenas que quedan en español en la aplicación.

En definitiva: todos los que trabajamos en software nos damos cuenta de que en ocasiones, algunas tareas se postponen o se descartan porque se descubren a mitad de otra tarea, y el miedo al cambio de contexto impide su realización. Es por ello que realizar un Janitor’s Day cada cierto tiempo es una tarea que recomendamos encarecidamente, ya que las ventajas son incontables:

  • Permite coordinar al equipo en un mismo objetivo
  • Aumenta el control del código por parte del equipo.
  • Permite e incluso potencia el pair programming
  • Da cabida a tareas que de otra forma jamás se realizarían (desidia, desconocimiento del problema por parte del C-level, …)