¿Quién nos iba a decir cuando hace menos de un año nos apuntamos a esta aventura que es Frogtek la cantidad de cosas interesantes que íbamos a aprender en tan poco tiempo?. Nadie fue capaz de prevenirnos sobre cuánto iba a cambiar nuestra forma de trabajar y lo enriquecedor que iba a ser el principio del camino a recorrer (porque esto no ha hecho más que empezar). Era toda una apuesta. Salir, en alguno de los casos, de debajo del ala de grandes empresas tan rígidas, como cómodas para montar una empresa pequeña entre todos, desde cero, sin corsés, sin ideas predefinidas… y sin red. Y en ello estamos.

En menos de un año y liderados por un CEO, David, de energía inagotable, e inversamente proporcional a su aversión al cambio (que es nula), hemos construido un grandísimo equipo técnico, flexible, motivado, con ganas de aprender y de enseñar. Se comenzó trabajando los fines de semana, dando forma a un prototipo cuya especificación estaba siempre obsoleta (waterfall,  :$  sí, todo el mundo tiene un pasado oscuro que esconder). Seguimos con un rudimentario SCRUM mucho más apropiado para lidiar con un producto final que desconocíamos a priori (las start-ups ya se sabe… siempre buscando) y unos clientes, los pequeños comerciantes en países emergentes (¡ahí es nada!) tan remotos, como desconocidos. Por aquel entonces, verano del 2009, llegó el momento de la decisión, de tirarse a la piscina, mudarse a una oficina y dedicarse al 100% a Frogtek. La oficina y una empresa de verdad trajo también un SCRUM más “de verdad”, herramientas como el AgileBuddy y nuevos compañeros de viaje. Más adelante nuestra escasa fortuna estimando, reuniones de planificación interminables y la naturaleza demasiado informal de nuestros clientes finales (no es posible tener al tendero medio latinoamericano una vez cada dos semanas en el sprint review) hizo que nos pasáramos al ScrumBan y decoráramos nuestra ya de por sí bonita oficina con una más preciosa aún tabla de Kanban y post-its de todos los colores que hacen las delicias de nuestro programador daltónico, responsable a su vez de nuestros primeros pinitos con el TDD (¡gracias a Carlos Blé!). Buscamos entonces un Tester y encontramos un Responsable de QA y él (junto con el resto) nos ha dado Integración Continua, Test Automáticos, métricas…

En marzo de 2010 empezábamos a tener un departamento de Tecnología en condiciones con un proceso cogido con alfileres pero que apuntaba maneras. Y llegó el momento de conocernos con el resto de la empresa. Aparte de nosotros, había una persona en Nueva York, dos en Bogotá y otra en México DF… y daba la casualidad de que aunque hablábamos diariamente vía skype, ninguno los doce había visto en persona al resto de los “Frogtekeros”. Nos juntamos todos en Huesca la última semana de marzo y durante esos días pasó algo curioso. Les pedimos a los desarrolladores que hicieran una presentación para mostrar cómo era su día a día y en lugar de Power Point van y nos salen con esto…

… supongo que es el tipo de cosas que hace un equipo cuando tiene libertad y está motivado. El vídeo fue un éxito de crítica y público y un poco la semilla para crear este blog. Semilla que germinó en idea tras la sobredosis de entusiasmo y agilismo (menudo palabro) que tres de nosotros tuvimos la suerte de recibir en la CAS 2010. Escuchar a los gurús de las metodologías ágiles y conocer las historias de éxito y de fracaso de distintas empresas nos hizo pensar que también nosotros teníamos algo que contar: nuestra humilde historia, las pequeñas grandes cosas que hemos aprendido y las incontables que nos quedan por aprender.

Este blog surge como nuestro primer “FrogtekLabs”, en él vamos a hablar de nuestro trabajo, de nuestra evolución, de nuestros cambios en definitiva, porque no hacemos más que cambiar. De métodos ágiles, de palabros en japonés, de Android, de Google App Engine, de cualquier cosa que nos interese… Somos ocho, así que no esperes consistencia, espera estilos muy distintos, distintas frecuencias, posts de gestión, de programación pura y dura, de TDD, sobre cómo usar SONAR o configurar Eclipse. Ni siquiera esperes que no nos llevemos la contraria alguna vez. Espera también errores y ayúdanos a corregirlos.

Nos declaramos fans de Ángel Medinilla (¡tenemos su autógrafo!) y de Rodrigo Corral. Somos maqueros y linuxeros y alguno hay que aún echa de menos Windows. No estamos en Silicon Valley, sino entre Huesca y Zaragoza, pero no renunciamos a trabajar como Google. Y por encima de todas las cosas… queremos pasarlo bien. ¡Que empiece la fiesta!.